10 de febrero de 2010

China está por sobrepasar a Japón

Por José Joaquín Fernández
http://www.facebook.com/Jose.Joaquin.Fernandez

La economía China creció un impresionante 8.7% durante el año 2009 y un 10.7% durante los últimos tres meses del 2009 comparados con el mismo periodo un año antes. Con estas tasas de crecimiento se espera que China bien pudiera en un futuro cercano convertirse en la segunda economía más grande del mundo dejando al Japón en un tercer lugar.

Para tener esto en perspectiva un país que crece a una tasa de apenas un 2% anual requiere de 35 años para poder apenas duplicar su nivel de ingreso, mientras que una economía que crece al 10% anual duplicará su ingreso en menos de 8 años y en 35 años su nivel de ingreso será 28 veces mayor. Por tal razón es que un alto crecimiento económico y sostenido ha sido la única manera de combatir la pobreza.

Sin embargo, ¿son sostenibles tales tasas de crecimiento en China en el corto plazo? No, es la respuesta que da la mayoría de los analistas. Lo anterior debido a que tal crecimiento tiene “sustento” en un programa de expansión del gasto público de más de US$585 mil millones. Además, China ha mantenido una política de dinero fácil que facilitó el crédito masivo que ha creado una burbuja inmobiliaria en toda China. Como muestra, el crecimiento anualizado del crédito a diciembre del 2009 fue de 32%.

Esta política de dinero fácil ya empezó a cobrar la factura y en diciembre del 2009 la tasa anualizada de inflación fue de 1.9% en contraste con la cifra anualizada de noviembre y julio de 0.6% y de -1.8% respectivamente. Para controlar el crecimiento en la tasa de inflación, las autoridades monetarias chinas elevaron los requerimientos de reservas de los bancos lo cuál tendrá graves consecuencias sobre el crédito y las tasas de interés que, de subir mucho, no solo desaceleraría el crecimiento chino sino que además podría crear una crisis inmobiliaria. El Banco Central de China ha expresado que no subirá sus tasas de interés hasta que la inflación llegue al 3% pero al parecer eso será muy pronto.

A pesar de los problemas que debe enfrentar el gobierno Chino en el corto plazo, muchos analistas, como Goldman Sachs, esperan que para el año 2027 la economía China sobrepase la de los EE.UU. Pero, ¿será esto cierto? Por mi parte, no lo creo.

A mi modo de ver, el crecimiento de China tendrá algunas semejanzas con el de Japón en los y 70’s y 80’s. Durante ese periodo, las tasas de crecimiento del Japón fueron también impresionantes y muchos también llegaron a creer que eventualmente los japoneses sobrepasarían a los EE.UU. Sin embargo, Japón ya lleva dos décadas perdidas y nunca alcanzó a los EE.UU.

China no alcanzará nunca a los EE.UU. porque no poseen los niveles de libertad económica necesarios. China tuvo un ingreso per capita estancado por décadas y este empezó a crecer justo en el momento en que China se empezó abrir al capitalismo. Si yo poseo un tractor y compro otro, mi crecimiento es del 100%. Eso es fácil para una economía centralizada. El problema está en tener 10,000 tractores y pasar a tener 10,000 más en el mismo periodo. Solo la libertad económica ha demostrado ser el único aliciente para un sano crecimiento sostenido y duradero.

Según el Índice de Libertad Económica elaborado por la Heritage Foundation y el Wall Street Journal (http://www.heritage.org/index/Default.aspx) China ocupa el lugar 140 de 179 países en la clasificación de libertad económica. Costa Rica ocupa el lugar 54 y Chile la posición 10.

Dada la estrecha correlación entre crecimiento económico sostenido y libertad económica, mi pronóstico es que China solo superará a los EE.UU. si introduce suficiente libertad económica como para poder llegar a llamarse una economía libre.

15 de diciembre de 2009

Navidad: época de reflexión

Por José Joaquín Fernández (*)

La navidad es una época, entre muchas otras cosas, para reflexionar sobre los valores que debemos tener siempre presentes si deseamos vivir en paz y armonía no solo con el prójimo sino también con nosotros mismos. Uno de esos valores es la solidaridad y para ello me remito al pasaje bíblico del joven rico que aparece en Mt 19: 16-22; Mc 10: 17-22; y Lc 18: 18:23. En ella, Jesús le dice al joven rico que si desea ser perfecto que venda sus posesiones y que distribuya el producto de la venta entre los pobres. Dice la parábola que el joven rico se marchó triste porque no quería deshacerse de sus bienes. Jesús lo dejó irse; no le obligó a renunciar a sus bienes. Jesús respeta el libre albedrío de toda persona.

La enseñanza básica de esta parábola es que la solidaridad es un acto voluntario que no puede imponerse a terceros ni mucho menos obligarse. No puede hablarse de solidarizarse con causa de los más necesitados si alguno de nosotros le roba al prójimo, no necesariamente a un rico, para dárselo a un pobre. En otras palabras, solo se puede ser solidario entregando bienes que nos pertenecen y que nos hemos ganado honestamente fruto de nuestro esfuerzo.

Sin embargo, el accionar del Gobierno es totalmente contrario. El político dice que desea ser “solidario” y que para ello necesita aumentar los impuestos. Esto es totalmente contradictorio. Los impuestos son una confiscación de nuestros recursos; es decir no son voluntarios. No hay diferencia entre ser asaltado en la calle a punta de una pistola que ser asaltado por un político que si no le damos nuestra billetera nos encierra tras las rejas o nos remata nuestros bienes. La mal llamada solidaridad del político no respeta el libre albedrío. Si el político desea hacer solidaridad, entonces debe repartir sus bienes, no los de otros.

Cuando la madre Teresa inició su misión, llevaba consigo sólo tres monedas, las cuales entrego al primer indigente que se encontró. La Madre Teresa entregó sus bienes, no los del prójimo ni obligó nunca a nadie a dar sus bienes y su legado de auténtica solidaridad da alivio a miles de personas en todo el mundo. Ella se puso a diseñar instituciones políticas como la CCSS.

El caso de Muhammad Yunus, premio nobel de la Paz en el 2006, es otro ejemplo de que la verdadera solidaridad respeta el libre albedrío y la libertad individual. Yunus se da cuenta que pequeños préstamos a las personas muy pobres, pero con un espíritu emprendedor y responsables, podría causar una gran diferencia en las vidas de estas personas. Sin embargo, también se percata de que estas personas están excluidas de acceso al crédito por medio de las instituciones bancarias tradicionales. Yunus funda el Grameen Bank y hace de la solidaridad con los más necesitados un negocio altamente rentable. Contrastemos esto con la banca estatal, la banca de desarrollo o con los bonos de vivienda cuyo criterio es político a la hora de asignar recursos y que para calificar no hay que ser emprendedor sino estar desempleado.

Si un político deseara honestamente practicar la solidaridad, no necesita el poder político. ¿Por qué en vez de recaudar cientos de millones de colones en campaña política no lo hacen para fundar una asociación de ayuda a los más necesitados tal y como lo hizo la Madre Teresa o Yunus? El Estado Benefactor es contrario al libre albedrío y contrario al concepto de que la solidaridad es voluntaria. El Estado Solidario no es más que un eufemismo para ocultar el perenne deseo de los gobernantes de vivir a costa de la explotación del pueblo por medio de los impuestos. Es por esta razón que el Estado benefactor ha fracasado siempre en todo el mundo. Solo el respeto al libre albedrío, cuyo suelo fértil es la libertad económica, ha contribuido a aliviar la pobreza del mundo.

25 de noviembre de 2009

Seguridad ciudadana

Por José Joaquín Fernández (*)

En esta campaña electoral hemos visto como los candidatos presidenciales han hecho de este tema su prioridad. Y no es para menos. Día a día vemos más asaltos, más crímenes y cada vez más violentos. Es necesario que se tomen las medidas necesarias para detener esta ola creciente de delincuencia antes de que se convierta en una mafia tan organizada e indestructible que carcome todos los niveles sociales, como sucede en otros países.

Es impresionante ver como en otros países estos problemas son menores. Por ejemplo, muchas ciudades de los Estados Unidos se pueden dejar las puertas sin llave; en la mayoría de las ciudades no hay casas con rejas ni portones y donde los vehículos se pueden dejar estacionados en las aceras sin necesidad de “cuidadores”. En Europa, por ejemplo, en la ciudad de Amsterdam donde las personas se desplazan a sus trabajos en bicicletas, incluso los altos ejecutivos, las personas dejan sus bicicletas a vista y paciencia de todos los transeúntes con la certeza de que sus bicicletas estarán en el mismo lugar a la salida de sus trabajos. En Stuttgart, Alemania se de un pequeño abastecedor donde a veces el dueño se ausenta dejando su local abierto y con una canasta en donde los clientes dejan el pago por los productos que se llevan.  Pero no todo está perdido. En Costa Rica conozco pueblos, a menos de 30 kilómetros de San José donde las personas todavía pueden dejan sus puertas sin llave y uno puede entrar libremente y dirigirse a la cocina.

No creo que la solución sea del todo “mano dura” contra los delincuentes. Creo que tiene que ver también con incentivos. Todos tenemos que ganarnos la vida a diario. Todos los días tenemos que comer. Dice la Biblia que “te ganarás el pan con el sudor de tu frente” pero ¿qué pasa cuando los gobiernos que, al limitar la libertad económica, obstaculizan que cada persona se gane el pan con el sudor de su propia frente? Si los gobiernos ponen trabas burocráticas que resulta más fácil ganarse el pan con el sudor del otro, ¿no será esto una causa de la delincuencia? No estoy diciendo que esto sea la única causa del crimen pero, ¿por qué en los países donde hay más libertad económica también hay menos crimen? Si por ejemplo un costarricense trata de ganarse la vida con su carrito ofreciendo servicios de taxi pero el gobierno lo amenaza con decomisarle su vehículo, ¿Entonces cómo quiere el gobierno que uno se gane la vida? Como dice el adagio “En arca abierta hasta el justo peca”. Cuando el gobierno dificulta ganarse honradamente la vida, las personas pueden verse tentadas a comer a costa del prójimo.

Según el Índice de Libertad Económica que publica la Heritage Foundation, los países con mayor libertad económica tienen tasas de desempleo promedio del 6% mientras que las naciones más socialistas tienen tasas en promedio del 20%. Costa Rica ocupa el lugar 46 en libertad económica, de una lista de más de 150 países, según el informe de la Heritage. En el informe del Banco Mundial “Doing Business” que mide la facilidad con que las personas pueden montar un negocio, Costa Rica ocupa el lugar 121 de 183. En el “ranking” de competitividad, Costa Rica ocupa la posición 59 de 134 ¿Cómo espera el gobierno que el costarricense se gane el pan con el sudor de su frente ante estos panoramas? Lo que propongo es que los gobiernos reduzcan impuestos, reduzcan el gasto público a niveles no mayores del 15% como porcentaje del PIB, que desregule la economía, que promueva el libre comercio y la apertura unilateral, todo esto con el fin de que sea más rentable que cada costarricense se gane el pan con el sudor de su frente y no viva la frustración de que su esfuerzo es en vano.

Insisto que las políticas socialistas no son la única causa de la escalada del crimen en Costa Rica pero no me cabe duda que contribuyen en gran medida.

29 de septiembre de 2009

Política económica del “No”

Por Luis E. Loría
Strategic Advantage Consulting Group
lloria@strategic-la.com

Los encargados del manejo de la política económica de la presente administración han ejecutado, de manera impecable, la política económica del “No”.

Esta consiste en evitar activamente la discusión abierta y seria de propuestas de política económica distintas a las preferidas por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) y el Ministerio de Hacienda (MH), simplemente diciendo “No”, sin presentar argumentos válidos o justificaciones.

Ese tipo de comportamiento, por parte de las principales autoridades del BCCR y del MH resulta inaceptable. Los presidentes del BCCR y los ministros de Hacienda deberían sentirse obligados a rendir cuentas por sus acciones (en el BCCR) y omisiones (en el MH). También, deben estar en capacidad de explicar y justificar el porqué de las medidas.

Lamentablemente, en esas organizaciones la toma de decisiones de manera antojadiza—muchas veces sin fundamento técnico que las sustente—se convirtió en una práctica común y quienes deberían dar la cara ante el público prefieren esconderla.

Los serios errores cometidos en política monetaria, cambiaria, tasas de interés y en el manejo de las finanzas públicas han perjudicado la competitividad y el atractivo del país como destino para hacer negocios. Hacia futuro, las políticas vigentes representan un serio obstáculo para la reactivación económica requerida para que logremos salir de la crisis en Costa Rica.

La política económica del “No” es un fenómeno bien documentado, particularmente durante los últimos dos años.

“No” a la dolarización, a pesar de que el experimento con las bandas cambiarias ha sido un rotundo fracaso y la posibilidad real de que avanzar hacia la flotación es inexistente.

“NO” a la reducción de impuestos, a pesar de que ese tipo de política ha sido implementada exitosamente alrededor del mundo para estimular las actividades productivas, atraer inversión, dinamizar el consumo e incluso ha servido para mejorar los ingresos del gobierno.

“No” a la reducción del gasto público innecesario e ineficiente.

“No” a la eliminación de los encajes bancarios (impuesto a la intermediación financiera) y la reducción de las tasas de interés, una barrera para la inversión y generación de empleos.

“No” a la eliminación de aranceles de insumos, productos intermedios y bienes de capital, que encarecen los productos a los consumidores locales y restan competitividad a las empresas nacionales.

Evidencias…

Los resultados del Reporte Global de Competitividad 2009-2010, del World Economic Forum, ponen en evidencia la seria desventaja competitiva que representan para el país las políticas económicas actuales. De acuerdo con el reporte:

1. Posición 110 de 133 países en inflación.
2. Posición 114 de 133 países en margen de intermediación financiera.
3. Posición 102 de 133 países en tasa impositiva total.
4. Posición 91 de 133 países en prevalencia de barreras comerciales.
5. Posición 122 de 133 países en fortaleza de protección a los inversionistas-léase "reglas del juego claras”.

Las malas evaluaciones continúan.

El informe Doing Business 2010, del Banco Mundial, ubicó a Costa Rica en la posición 121 de 183 países en el ranking del índice de facilidad para hacer negocios. En el apartado de pago de impuestos nuestra posición es todavía peor, 154 de 183 países. Ante esa realidad, resulta imposible justificar que autoridades económicas del gobierno persistan, con arrogancia, en la aplicación de la política económica del “No”. Los costarricenses debemos exigir rendición de cuentas, transparencia y debate permanente acerca de lo que más conviene para el desarrollo económico futuro.

En otras palabras, adoptar una política económica del “Sí”.
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Este artículo fue publicado en el diario El Financiero:
http://www.elfinancierocr.com/ef_archivo/2009/septiembre/27/opinion2047175.html